La vida en la oficina nunca ha sido tan caótica. Last Man Sitting te lanza a un lugar de trabajo que ha perdido completamente la cabeza, donde escritorios, impresoras y todo tipo de material de oficina se convierten en enemigos. En lugar de correr de un lado a otro como el típico héroe de un shooter, te lanzas a la batalla en una silla, abriéndote paso entre oleadas de amenazas absurdas. Es una idea extraña al principio, pero eso es exactamente lo que la hace divertida. El juego se apoya plenamente en su humor, convirtiendo un aburrido entorno de oficina en un patio de recreo de acción y sorpresas.
Moverse por este entorno resulta fresco porque todo está construido en torno a ese movimiento basado en la silla. No te limitas a caminar y disparar, sino que te deslizas, esquivas y giras en espacios reducidos mientras se desata el caos. La mezcla de efectos visuales absurdos y combates rápidos mantiene las cosas ligeras y entretenidas, haciendo que cada carrera sea diferente de la anterior. Es uno de esos juegos en los que te metes en una sesión rápida y de repente te das cuenta de que has estado jugando mucho más tiempo de lo esperado.
En cuanto a la jugabilidad, el bucle es sencillo pero eficaz. Luchas contra oleadas de enemigos, subes de nivel y eliges entre una amplia gama de mejoras que cambian el desarrollo de tu carrera. Hay un montón de armas y habilidades con las que experimentar, junto con mejoras que pueden cambiar por completo tu estrategia a mitad de carrera. Algunas builds se centran en el daño bruto, mientras que otras se inclinan por la movilidad o el control de masas. Esta constante capacidad de elección es lo que mantiene el atractivo del juego a lo largo del tiempo.
El juego también ofrece algo más que partidas en solitario. Puedes formar equipo con otros en cooperativo y enfrentaros juntos a la locura, lo que añade mucha energía e imprevisibilidad. Incluso hay un modo PvP en el que los jugadores compiten en un entorno más competitivo, lo que te da un respiro del habitual juego de supervivencia por oleadas. Estos modos adicionales hacen que el juego parezca más grande y te dan más razones para volver.
En definitiva, Last Man Sitting pretende ser un roguelite divertido y fácil de jugar. No intenta ser demasiado serio, y eso juega a su favor. Los fans de juegos como Risk of Rain 2 se sentirán como en casa, sobre todo si les gusta experimentar con las configuraciones y repetir las partidas para obtener mejores resultados.
Si buscas algo diferente que no se tome demasiado en serio a sí mismo, merece la pena probarlo. Y si decides probarlo, asegúrate de utilizar nuestra herramienta de comparación de precios para encontrar los mejores precios de Last Man Sitting antes de comprarlo.
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